jueves, 13 de agosto de 2009

Caballero sin espada

Caballero sin espada (7,75)

  • Director y año: Frank Capra, 1939
  • Lo mejor: Otra peli con uno de mis "prefes" en el reparto, esta vez James Stewart, interpretando otra vez su famoso papel de Qué bello es vivir! (Ya sé, esta es anterior, pero yo las ví al revés...). El buen rollito típico de las pelis de Capra. Harry Carey como presidente del senado, con un papel que es practicamente el reflejo de lo que siente el espectador.
  • Lo peor: Demasiado larga.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Falso culpable

Falso culpable (7,25)

  • Director y año: Alfred Hitchcock, 1956
  • Lo mejor: El desasosegante relato. Por supuesto y como siempre, Henry Fonda, uno de mis preferidos.
  • Lo peor: No es exactamente negativo, pero ese final tan negativo con falso final feliz... Me gustó, pero me dejó un sabor agridulce que no sé explicar.

martes, 11 de agosto de 2009

El juez de la horca

El juez de la horca (6)

  • Director y año: John Huston, 1972
  • Lo mejor: Paul Newman, porque sí, porque este tio me parece uno de los tres mejores actores de la historia (comparte este título en igualdad de condiciones con Henry Fonda y James Stewart).
  • Lo peor: El personaje de Paul Newman, un tio que si no es por el actor no despierta ninguna empatía, y eso en un personaje principal me parece imprescindible.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Up

Up (9,25)

  • Director y año: Pete Docter y Bob Peterson.
  • Lo mejor: Sin duda, los primeros 10-15 minutos.
  • Lo peor: Nada.

El hombre de San Petersburgo

El hombre de San Petersburgo (6)

  • Autor y año: Ken Follett, 1982

Dos consecutivos de Ken Follett, y gracias a dios, este es bastante mejor que el anterior, para mi gusto no llega a los que comenté en la anterior entrada ("La clave está en Rebeca" y "Doble juego"), pero si mucho más allá que En el blanco, y además es uno de sus trabajos más famosos.

Me sorprendió encontrarme inmerso en una historia sobre "espías" (aunque no hay espías, es una historia de ellas) que no estuviera ambientada en alguna de las guerras mundiales, cuando son los escenarios por los que más he visto moverse al escritor, pero precisamente esa diferencia acaba gustando por el cambio de aires.

Hay buenos y malos, pero los límites no están tan claros y eso ayuda a la hora de verte en la piel de cada uno de los personajes. Pero el gato al agua se lo lleva el "malo" y realmente quieres que "gane", pero claro, no puede ser. Aun así, el final te deja buen sabor de boca por una decisión bien tomada por parte de un personaje secundario.

Así pues, entretenido y con algunos momentos inspirados, es un libro recomendable para echar el rato en verano a pie de playa, o bien en navidades al calor de la chimenea, o cuando os de la gana también.